Me llegaron mis credenciales de Certified Cicerone®.

Luego de dos años de estudio esporádico, una pandemia e incontables cervezas, conseguí certificarme en Programa de Certificación Cicerone®. Bueno, ¿qué es esto?Significa muchas cosas. En primer lugar, me puedo llamar Certified Cicerone y hacer uso de la marca. Lucir mi estampa entre los que sabemos realmente de cerveza, su servicio y todo respecto a ella. Representa el nivel 2 de un total de 4. Para hacer una idea, en Chile sólo 12 personas cuentan con esta certificación.

El camino no fue fácil. De hecho, el programa sugiere estudiar tres meses para rendir la prueba. Como es teórica, se requiere un puntaje de 80% para pasar, y de 70% en la cata. Dado la crisis sanitaria, el examen de cata no está disponible, que consiste en probar cerveza e identificar sabores no deseados y distinguir estilos de cerveza. La vez que lo rendí en 2019, saqué 92% por lo que sólo repetí el teórico. La verdad es que no estudié en esa ocasión, y me confié de mis conocimientos. La recomendación es hacerse una planificación, estudiar tácticamente y consultar a los que la hayan dado hace poco. Si bien hay mucho contenido, muchas preguntas son esperables, como de estilos emblemáticos, historia o parámetros. Mi sugerencia es pasar los Road to Cicerone, que son tests online para preparar el examen. Son por tema, por lo que encontrarás Road to Cicerone: Keeping and Serving Beer, que te prepara para responder las preguntas de mantenimiento de bar y barras de cerveza, por ejemplo.

Sin duda, y otra cosa que no hice, es estudiar en grupo. Si conoces personas preparando el examen, te recomiendo se junten a estudiar. Mucho más placentero es hablar de cerveza con tus pares que leer libros desde el PC. Lo de las tarjetitas también lo encuentro genial, cosa que tampoco hice. Lo que sí hice fue leer la bibliografía recomendada, tomar nota, escribir lo que tenia duda y averiguarlo. Te doy un ejemplo, sin ese ejercicio no habría respondido bien cada cuanto se cambia el FOB (foam on beer), o cuántas cervecerías con el sello trapista existen.

No me queda más que esperar mi diploma, seguir generando contenido y material para mejorar la industria productiva en Chile y el mundo, además de la buena cerveza y su desarrollo. Salud!